Vivir más y mejor es una ambición inveterada del ser humano. Los desarrollos científicos que avanzan con el primer siglo de este nuevo milenio han convertido en posible esa esperanza. Los avances en las investigaciones sobre clonación, células madre y la medicina anti-envejecimiento así lo indican.
La clonación no es otra cosa que el acto de clonar y los clones son un c onjunto de células u organismos genéticamente idénticos, originados por reproducción asexual a partir de una única célula u organismo o por división artificial de estados embrionarios iniciales. Desde 1885 se creía que la información genética que se encontraba en la célula, disminuía en la medida que la misma se hacía mas diferenciada (Weisman); en 1952 Brigss y King realizaron la primera clonación en ranas, un año antes de que Watson y Crick descubrieran la composición del DNA. Se asumía que la clonación era imposible en mamíferos hasta que Ian Wiltmut del Instituto Roslyn en Escocia clonó a la oveja "Dolly". En humanos, los estudios, aunque controvertidos, se han venido desarrollando. En febrero de 2004, Woo Suk Hwang de Corea anunció haber clonado exitosamente embriones humanos procedentes de células madre embrionarias que crecieron en ratones.
El profesor Hwang, veterinario, es el jefe del equipo coreano que obtuvo células madre a partir de embriones clonados de enfermos, lo cual abre las puertas para curar numerosas patologías y alcanzar la meta, que no es otra, que la aplicación en pacientes en quienes las células dañadas podrían ser reemplazadas, como es el caso de la enfermedad de Parkinson, la diabetes, las lesiones de la medula espinal y las deficiencias inmunológicas congénitas, entre otras. (El Tiempo, mayo 20 de 2005). Hwang sólo usa óvulos vacíos, sin materiales genéticos, que no son fertilizados y no forman embriones; por lo tanto, no se trata de intentar, según él, de hacer clonación humana lo cual podría, de alguna manera, disipar las dudas sobre un mundo en el cual la clonación humana fuera aceptable.
Las Células madre son células progenitoras, autorenovables, capaces de regenerar uno o más tipos celulares diferenciados . Las hay de dos tipos: embrionarias y adultas. L as células madre embrionarias se derivan de la masa celular interna del embrión en estadio de blastocisto (7-14 días), y son capaces de generar TODOS los diferentes tipos celulares del cuerpo, por ello se llaman células pluripotenciales. De estas células se derivan, tras muchas divisiones celulares, el otro tipo de células: las células madre órgano-específicas o adultas. Estas células son multipotenciales, es decir, son capaces de originar las células de un órgano concreto en el embrión, y también en el adulto. El ejemplo más claro de células madre órgano-específicas es el de las células de la médula ósea, que son capaces de generar todos los tipos celulares de la sangre y del sistema inmune. Pero estas células madre existen en muchos más
órganos del cuerpo humano, y podemos encontrar en la literatura científica cómo ya se han aislado células madre de adulto de la piel, la grasa subcutánea, el músculo cardíaco y esquelético, el cerebro, la retina, el páncreas. Al día de hoy, se han conseguido cultivar (multiplicar) estas células tanto en in-vitro (en el laboratorio), como in-vivo (en un modelo animal) utilizándolas para la reparación de tejidos dañados. A pesar de todo, la aplicación de estas técnicas de transferencia de células madre de adulto para el recambio y reparación de tejidos enfermos está todavía en sus comienzos. Las células madre s on capaces de convertirse en una célula del riñón, del corazón o de cualquier otro órgano. Hablamos entonces, de las células madre o stem cells como la gran revolución de la terapia celular. Los inicios de esta técnica datan de hace mas de 100 años, cuando se demostró en ratas que aquellas con defectos en su medula ósea podrían restaurarla si se trasplantaban células madre tomadas de otra rata a través del torrente sanguíneo. El descubrimiento de los complejos HLA del sistema inmune del hombre hicieron posible los avances en este sentido. La terapia con células madre tiene especial interés terapéutico para enfermedades tales como la diabetes, el Parkinson, el Alzheimer, el Síndrome de Down, la esclerosis múltiple y el cáncer entre otros. Clive Svendsen es uno de los pioneros en la investigación con células madre para enfermedades neurológicas y la regeneración del tejido neural.
Estos dos novedosos avances, la clonación y las investigaciones sobre células madre, seguramente nos harán vivir más y mejor . No obstante, la búsqueda de la longevidad (el elixir de la eterna juventud), ha creado una disciplina de enormes desarrollos en la práctica médica: la medicina anti-envejecimiento . En vez de mirar la edad como el número de años vividos, esta nueva disciplina invita a mirar la edad como aquellos años que nos quedan por vivir para vivirlos bien, en perfecta salud. ( Akmae ). La medicina anti-envejecimiento aspira a detener la degeneración tisular y orgánica y la inhabilidad natural asociada con el envejecimiento. El envejecimiento biológico puede ser atacado en diferentes frentes para recapturar y mantener el vigor de la juventud a través de la nutrición, el ejercicio, los estilos de vida saludable, el tratamiento hormonal y los avances en la tecnología médica, farmacológica y de la medicina complementaria.